La economía mundial se recuperará gradualmente en 2012 del bache del cuarto trimestre. Europa soportará una leve recesión y centra el principal riesgo sobre la economía mundial.
El crecimiento mundial se recuperará gradualmente en 2012 del bache del cuarto trimestre de 2011. La recuperación será más pronunciada en Asia. En el otro extremo, Europa soportará una leve recesión.
Los riesgos sobre el crecimiento mundial están fuertemente sesgados a la baja, por la continuación de la crisis Europea. Los precios actuales del petróleo representan sólo una amenaza moderada al crecimiento.
Ha habido algunos avances para resolver la crisis en Europa, pero aún faltan pasos importantes: un cortafuego soberano más potente, una hoja de ruta para la unión fiscal y una agenda para el crecimiento.
Las economías emergentes siguen en camino hacia un aterrizaje suave. La fortaleza de la demanda interna se verá ayudada por políticas acomodaticias en Asia y por precios elevados de materias primas en América Latina.
La economía mundial se desacelera, con Europa en recesión y los emergentes hacia un aterrizaje suave. Los riesgos a la baja disminuirán a medida que las políticas europeas reduzcan las incertidumbres.
La economía mundial se desacelera. El crecimiento se recuperará en la segunda mitad de 2012, liderado por las economías emergentes.
Los riesgos a las previsiones de crecimiento mundial están fuertemente sesgados a la baja, dada la continuación de la crisis soberana y financiera en Europa
Esta crisis ha empujado a Europa a la recesión. Las sucesivas cumbres europeas desde octubre y la intervención del BCE sólo ha servido para ganar tiempo, pero aún se requieren avances sustanciales.
Las economías emergentes se dirigen a un aterrizaje suave, apoyados en una resistente demanda interna. Las políticas económicas girarán hacia el apoyo al crecimiento.
El crecimiento mundial se reduce, con riesgos fuertemente sesgados a la baja por la crisis de deuda soberana en Europa. Las economías emergentes prosiguen su marcha hacia un aterrizaje suave.
Las medidas adoptadas en las cumbres europeas de octubre dejan elementos clave sin resolver.
Libera mejora cíclica en Estados Unidos, pero se mantiene la debilidad estructural y existen grandes riesgos relacionados con la política interna y el contagio europeo.
El incremento de tensiones desde abril de 2011 rebajaría el crecimiento en Europa en 0,2 puntos porcentales en 2012 si el shock es de carácter temporal, pero en 25 puntos porcentuales si es de carácter permanente.
La crisis ha provocado que las familias españolas sean menos ricas, principalmente las que ahorraron en ladrillo. También ha implicado que activos más seguros como los depósitos ganen protagonismo.
El mundo crecerá 4,2% en 2011 y 4,4% en 2012, pero aumentan los riesgos a la baja. Es necesario afrontar las preocupaciones por la solvencia en Europa y la consolidación fiscal en EE.UU.
Fuerte crecimiento mundial en perspectiva con riesgos bajistas relacionados con las políticas.
Ya es hora de que se afronten las preocupaciones de solvencia en Europa. Las medidas positivas adoptadas el 21 de julio deben ampliarse, ya que las tensiones financieras pasan a ser más sistémicas.
Es necesario un plan de consolidación fiscal a largo plazo en EE.UU. La mayoría de ajustes a corto plazo no son suficientes.
Los problemas de recalentamiento permanecen en las economías emergentes, aunque las dificultades recientes los han reducido.
El mundo continuará creciendo con fuerza pese al aumento del precio del petróleo, pero la mayor inflación adelantará la subida de los tipos. Además, se mantienen otros riegos de ámbito local.
La economia global continúa creciendo con fuerza, impulsada por las economías emergentes.
Los precios del petróleo seguirán en niveles elevados en 2011, aunque el efecto sobre el crecimiento global podrá absorberse.
La presión de los precios de las materias primas sobre la inflación conllevará un mayor endurecimiento monetario a escala global.
La falta de medidas contundentes por parte de las autoridades euroeas y las preocupaciones por la solvencia soberana mantendrán elevadas las tensiones en el mercado de la zona euro.
Los riesgos de recalentamiento continúan en las economías emergetnes, aunque en el futuro pueden agravarse más en Sudamérica por el impulso derivado de los mayores precios de las materias primas.
Tras haber salvado con éxito la crisis financiera mundial y recobrado una fuerte sensación de confianza económica, los responsables de la política china han adoptado la internacionalización de la moneda, el Renminbi (RMB), como uno de sus principales objetivos.
Continúa el desacoplamiento en crecimiento y políticas. Los emergentes lideran el crecimiento pero con riesgos de recalentamiento. El crecimiento en las avanzadas repunta pero sigue siendo frágil
Continúa el desacoplamiento, tanto en términos de crecimiento como de políticas.
Las economías emergentes siguen liderando el crecimiento mundial. Al mismo tiempo, repunta el crecimiento en las principales economías avanzadas, pero se mantienen puntos frágiles.
Tal y como esperábamos, se han disipado las posibilidades de una recaída en la recesión en Estados Unidos. El riesgo de subida de los tipos de interés a largo plazo ha cobrado más relevancia.
Las reformas económicas e institucionales en Europa serán fundamentales para resolver la crisis financiera.
Los precios de las materias primas se estabilizarán pero los riesgos de inflación son cada vez más relevantes en las economías emergentes, que seguirán creciendo con fuerza.
Las economías emergentes continúan creciendo fuertemente, mientras que en las avanzadas dominan las preocupaciones cícilicas y financieras..
El crecimiento en EE.UU. se mantendrá bajo, pero es muy improbable una recaida en la recesión.
Las tensiones financieras en Europa siguen siendo una fuente de preocupación, si bien el riesgo sistémico es menor que antes del verano.
La política monetaria expansiva en EE.UU. añadirá presión a los tipos de cambio globales y aumentará los dilemas de política económica en las economías emergentes.