Se espera que los países emergentes que forman los EAGLEs y el grupo Nest aporten más de dos tercios del crecimiento global en los próximos 10 años. El aporte del G7 se situará en torno al 16%.
Se espera que los países emergentes que forman los EAGLEs y el grupo Nest (países que podrían convertirse en EAGLEs) aporten más de dos tercios del crecimiento global en los próximos 10 años. El aporte del G7 se situará en torno al 16%.
China, India, Brasil, Indonesia, Corea, Rusia, Turquía, México y Taiwan mantienen su pertenencia a los EAGLEs tras la actualización de previsiones de BBVA Research..
Los cambios en la composición de los EAGLEs y del grupo Nest destacan las ventajas de aplicar un concepto dinámico para evaluar cuáles son las economías líderes del mundo emergente.
Las vulnerabilidades macroeconómicas en los EAGLEs son llimitadas, al menos comparadas con el mundo desarrollado.
Temas especiales del Informe Anual: la creciente posición acreedora nota de China con el resto del mundo, relevancia de los países del Golfo como bloque y disminución de la importancia de Africa dentro de los emergentes.
Las turbulencias globales refuerzan la moderación de la actividad doméstica.Las previsiones del PIB fueron revisadas a la baja hasta el 3,2% en 2011 y el 3,6% en 2012.
América Latina crecerá 4,8% en 2011, ligeramente por encima de lo esperado debido a sorpresas en el aumento de la demanda interna en Argentina. En 2012-13 converge a tasas del orden de 4% anual.
La demanda interna está moderándose en línea con lo esperado, mientras la inflación tiende a estabilizarse.
El proceso de retiro de los estímulos monetarios se ha ralentizado, a medida que las tasas de interés se acercan a niveles neutrales. En algunos casos la política fiscal ha apoyado el ajuste en la demanda interna, al menos hasta ahora.
En la eventualidad de una crisis en Europa derivada de los problemas de Grecia, esto se traduciría en crecimientos del orden de 2,5 3% de la región en 2012 y 2013.
El riesgo de sobrecalentamiento no ha desaparecido, principalmente porque hay anuncios de expansión fiscal importante en los países de América del Sur en 2012.
Sorpresas muy variadas en los últimos meses han aumentando el rango de incertidumbre política en la región.
La solidez de la demanda interna y el deterioro de la inflación a pesar de una política monetaria más estricta crean unas perspectivas menos positivas para Brasil que lo esperado anteriormente.
La solidez de la demanda y el deterioro de la inflación a pesar de una política monetaria más estricta crean un escenario menos positivo para la economía brasileña.
La economía seguirá moderándose, pero el crecimiento continuará fuerte y el PIB se mantendrá por encima del potencial. El PIB crecerá 4,0% en 2011 y un poco más en 2012.
La inflación llegará pronto al 7,0% a/a y después empezará a descender. No obstante, a diferencia de lo que se esperaba anteriormente, no convergirá a la meta antes de 2013.
El peso para bajar tanto el crecimiento como la inflación lo llevará la política monetaria. Hay poco margen para que la política fiscal apoye a los esfuerzos anticíclicos.
Este entorno macroeconómico presionará el tipo de cambio, elevará el déficit por cuenta corriente y aumentará los problemas de competitividad. También incentivará un dinamismo excesivo en los mercados de crédito.
Se prevé que estas distorsiones estén bajo control. El principal riesgo procede del deterioro de la situación en Europa.
Los vínculos económicos entre Brasil y Perú son aún relativamente escasosSin embargo, en los últimos años se ha observado un crecimiento importante y sostenido del intercambio comercial y del flujo de inversiones directas entre ellos.
América Latina desacelerará a 4,6% en 2011, en medio de un entorno externo favorable y una demanda interna muy dinámica. La inflación sube, pero se mantiene en rangos aceptables para la mayoría de los bancos centrales.
La economía global continúa creciendo con fuerza, impulsada por las economías emergentes.
Los precios del petróleo y otros productos básicos seguirán en niveles elevados en 2011, favoreciendo a la región.
América Latina desacelerará a 4,6% en 2011, en medio de un entorno externo favorable y una demanda interna muy dinámica..
La inflación sube, pero se mantiene en rangos aceptables para la mayoría de los bancos centrales.
Los bancos centrales han subido tipos antes y con más fuerza de lo que anticipábamos.
Mayor riesgo político en MENA con precios del petróleo en USD 150/b. y caídas en los de otros productos básicos tiene efectos negativos sobre el crecimiento..
A pesar de la adopción de anticíclicas, el crecimiento se mantiene sólido. La inflación es actualmente la principal fuente de preocupaciones, lo que ha hecho al gobierno más tolerante en materia del tipo de cambio.
A pesar de la adopción de medidas fiscales y monetarias anticíclicas, el crecimiento se mantiene sólido, sostenido por unos mercados de crédito y laboral muy favorables. El PIB posiblemente creció un 1,1% t/t durante el primer trimestre, acelerándose con respecto al del segundo semestre de 2010.
Esperamos que el gobierno implemente el ajuste fiscal prometido meses atrás, que el Banco Central siga ajustando la política monetaria y la banca pública contribuya a las iniciativas anticíclicas frenando la expansión del crédito. En este entorno, el PIB posiblemente crezca un 4,0% en 2011.
El brusco aumento de la inflación provoca la inquietud de que los precios se estén descontrolando. Esto ha puesto la inflación en el centro de las preocupaciones y ha dejado las inquietudes por la cuenta corriente en segundo plano. La aceleración de la inflación ha hecho al gobierno más tolerante en materia del tipo de cambio.
Prevemos que las presiones inflacionarias se irán apagando gradualmente, pero aun existe el riesgo de que la economía derive hacia un equilibrio perverso si los efectos de segunda ronda y un importante aumento del salario mínimo el año próximo provoquen que la inflación se mantenga alta.