América Latina crecerá 3,7% en 2012 y 3,8% en 2013, impulsada por la demanda interna. Las autoridades deben aprovechar la coyuntura para aumentar los amortiguadores de política monetaria y fiscal.
El crecimiento mundial se recuperará gradualmente en 2012 del bache del cuarto trimestre de 2011. La recuperación será más pronunciada en Asia.
América Latina crecerá 3,7% en 2012 y 3,8% en 2013 impulsada por la demanda interna y los altos precios de las materias primas.
Se mantendrá un cauteloso sesgo restrictivo de los bancos centrales, salvo en Brasil. Deberán equilibrar las presiones inflacionistas y la fuerte demanda interna frente a la resistencia de los flujos de entrada de capitales y la incertidumbre exterior.
Los riesgos para el crecimiento en la región se centran en el entorno exterior, especialmente un recrudecimiento de la crisis Europea.
En Chile, reducimos la proyección de crecimiento para 2012 de 4,5% a 4%, principalmente por un peor entorno externo.
La economía mundial se desacelera. Seguirá liderada por las economías emergentes. El crecimiento se recuperará en a segunda mitad de 2012.
En Chile, reducimos la proyección de crecimiento para 2012 de 4,5% a 4%, principalmente por un peor entorno externo.
La inflación alcanzaría a 3,1% al cierre de 2012, pero la convergencia a la meta del banco central será lenta y solo podrá alcanzarse al final del año.
En política monetaria, no vemos espacio para recortes significativos a la tasa de referencia, y esperamos solo una baja de 25 pb durante el primer trimestre del año.
La materialización de un escenario de riesgo encontraría a Chile en buen pie, con capacidad de conducir políticas monetaria (principalmente) y fiscal expansivas, y con un impacto menor al de la pasada recesión..
La economía mundial continuará creciendo a dos velocidades
En Chile, mantenemos nuestra proyección de crecimiento para 2011 en 6,5% y revisamos a la baja la de 2012 desde 4,7% a 4,5%, en respuesta al deterioro en el escenario externo.
La inflación alcanzaría a 3,6% al cierre de 2011 y 3,2% en 2012, con un balance de riesgos equilibrado entre presiones domésticas al alza y externas a la baja.
El dinamismo de la demanda interna no deja espacios para recortes a la tasa de referencia.
Claro desacople entre riesgos externos y domésticos, no obstante dominarían los primeros, con efectos negativos en crecimiento, inflación y la consecuente respuesta de política económica.
Según nuestras estimaciones el partido de Gobierno, el Partido Social de Unidad Nacional (Partido de la U), se consolida como la principal fuerza política del país.
América Latina crecerá 4,8% en 2011, ligeramente por encima de lo esperado debido a sorpresas en el aumento de la demanda interna en Argentina. En 2012-13 converge a tasas del orden de 4% anual.
La demanda interna está moderándose en línea con lo esperado, mientras la inflación tiende a estabilizarse.
El proceso de retiro de los estímulos monetarios se ha ralentizado, a medida que las tasas de interés se acercan a niveles neutrales. En algunos casos la política fiscal ha apoyado el ajuste en la demanda interna, al menos hasta ahora.
En la eventualidad de una crisis en Europa derivada de los problemas de Grecia, esto se traduciría en crecimientos del orden de 2,5 3% de la región en 2012 y 2013.
El riesgo de sobrecalentamiento no ha desaparecido, principalmente porque hay anuncios de expansión fiscal importante en los países de América del Sur en 2012.
Sorpresas muy variadas en los últimos meses han aumentando el rango de incertidumbre política en la región.
La solidez de la demanda interna y el deterioro de la inflación a pesar de una política monetaria más estricta crean unas perspectivas menos positivas para Brasil que lo esperado anteriormente.
La solidez de la demanda y el deterioro de la inflación a pesar de una política monetaria más estricta crean un escenario menos positivo para la economía brasileña.
La economía seguirá moderándose, pero el crecimiento continuará fuerte y el PIB se mantendrá por encima del potencial. El PIB crecerá 4,0% en 2011 y un poco más en 2012.
La inflación llegará pronto al 7,0% a/a y después empezará a descender. No obstante, a diferencia de lo que se esperaba anteriormente, no convergirá a la meta antes de 2013.
El peso para bajar tanto el crecimiento como la inflación lo llevará la política monetaria. Hay poco margen para que la política fiscal apoye a los esfuerzos anticíclicos.
Este entorno macroeconómico presionará el tipo de cambio, elevará el déficit por cuenta corriente y aumentará los problemas de competitividad. También incentivará un dinamismo excesivo en los mercados de crédito.
Se prevé que estas distorsiones estén bajo control. El principal riesgo procede del deterioro de la situación en Europa.