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Publicada el lunes, 21 de septiembre de 2026

España | IA: del empleo expuesto a la productividad

El mercado laboral español muestra una dualidad: fuerte creación de empleo pero estancamiento de la productividad. En este contexto, la inteligencia artificial (IA) generativa emerge como una oportunidad, aunque su impacto será desigual. La exposición a la IA es mayor en ocupaciones cualificadas y en regiones como Madrid.

Puntos clave

  • Puntos clave:
  • Pese a la creación de empleo, el PIB por persona ocupada apenas ha variado desde finales de 2019, aunque la productividad por hora trabajada ha aumentado un 2,4%.
  • Más del 40% de las personas con estudios superiores trabaja en ocupaciones de alta exposición a la IA, frente a solo el 15% de quienes tienen estudios básicos.
  • En sectores como tecnologías de la información, finanzas y seguros, más del 80% del empleo se concentra en ocupaciones de alta exposición a la inteligencia artificial.
  • Madrid, con más del 40% de su empleo en puestos de alta exposición, y Cataluña lideran la adaptación a la IA, mientras que Extremadura y Murcia se encuentran a la zaga.
  • Desde 2022, el empleo ha crecido más en las ocupaciones de exposición media-alta y alta a la IA, que ya representan más del 30% del empleo total.

El mercado de trabajo español inicia el curso con un contraste. La creación de empleo se aceleró en el segundo trimestre, hasta el 0,7% trimestral según el indicador sintético del Observatorio Trimestral del Mercado de Trabajo, elaborado por BBVA Research y Fedea. Sin embargo, el PIB por persona ocupada apenas ha variado desde finales de 2019 y la productividad por hora trabajada ha aumentado un 2,4%. España crea empleo, pero necesita elevar la productividad que sostiene los salarios y el bienestar.

En este contexto, la inteligencia artificial (IA) generativa abre una oportunidad, aunque sus efectos no serán automáticos ni homogéneos. La exposición de una ocupación a la IA mide la capacidad de esta tecnología para realizar o asistir en las tareas que la componen, pero no equivale a destrucción de empleo. La IA puede sustituir algunas tareas, complementar otras y crear nuevas ocupaciones, liberando tiempo para actividades de mayor valor. Aunque el efecto positivo sobre la productividad es más previsible, el impacto neto sobre el empleo dependerá de su adopción, las regulaciones, la organización empresarial y las competencias de la población. 

El Observatorio ayuda a situar el debate. La exposición es mayor en las ocupaciones administrativas, financieras, informáticas y profesionales, y menor en los empleos manuales vinculados a la construcción y al sector primario. Más del 40% de las personas con estudios superiores trabaja en ocupaciones de alta exposición, frente al 15% de quienes tienen ESO o menos. Por edades, la población de 25 a 34 años presenta la exposición media más elevada.

Estas diferencias reflejan la estructura productiva de la economía española. En las tecnologías de la información, las finanzas, los seguros y las actividades inmobiliarias, más del 80% del empleo se concentra en ocupaciones de alta exposición. Madrid supera el 40%, seguida por Cataluña, mientras que Extremadura y Murcia se sitúan en el extremo inferior. La nacionalidad añade una brecha: un tercio de la población ocupada española trabaja en ocupaciones de alta exposición, frente a poco más del 20% de la extranjera. Más del 40% de esta última se ubica en ocupaciones de baja exposición.

Si predomina la complementariedad, la IA puede traducirse en mejoras de productividad y en una mayor demanda de trabajo. Desde 2022, el empleo en España ha crecido en los cuatro grupos de ocupaciones ordenados por su grado de exposición, especialmente en los de exposición media-alta y alta. Estas últimas representan algo más del 30 % del empleo total. Pese a que es pronto para extraer conclusiones causales, hasta ahora no se observa una relación negativa entre exposición a la IA y empleo.

El análisis de las nuevas incorporaciones al mercado laboral muestra que quienes acceden tras finalizar sus estudios se orientan cada vez más hacia ocupaciones expuestas a la IA. Entre los entrantes procedentes del extranjero predominan, en cambio, las de baja exposición, aunque desde 2022 crece su presencia en las más expuestas. En ambos colectivos, el subempleo y la temporalidad tienden a ser menores cuanto mayor es la exposición.

La prioridad es convertir la exposición a la IA en más productividad y mejores empleos. No basta con facilitar el acceso a herramientas digitales. Las empresas, especialmente las pequeñas y medianas, necesitan acompañar la inversión tecnológica con cambios organizativos y formación. El sistema educativo debe reforzar las capacidades para utilizar estas herramientas, verificar sus resultados y aplicarlas a problemas concretos. Las políticas de empleo han de facilitar la recualificación y reducir las brechas que afectan a la población con menor formación y a la población trabajadora inmigrante. El objetivo es que la IA sustituya tareas menos productivas y complemente las de mayor valor añadido, liberando tiempo para estas últimas. 

La IA puede contribuir a mejorar la productividad, pero no resuelve por sí sola sus debilidades estructurales. Su impacto dependerá de la calidad del capital humano, de la capacidad de las empresas para innovar y de unas instituciones que favorezcan la difusión tecnológica. Conviene evitar tanto el alarmismo como la complacencia. El reto es ampliar las oportunidades de quienes hoy trabajan en ocupaciones menos expuestas y lograr que las ganancias de productividad se traduzcan en mejores salarios, empleos de calidad y mayor bienestar.

EVOLUCIÓN DEL EMPLEO SEGÚN EL GRADO DE EXPOSICIÓN A LA IA

(2022 = 100)

 

ENTRANTES EN EL MERCADO LABORAL TRAS FINALIZAR ESTUDIOS SEGÚN EL GRADO DE EXPOSICIÓN A LA IA

(PROMEDIOS ANUALES)

 

Fuente: BBVA Research y Fedea a partir del índice OIT-NASK 2025 (Global Index of Occupational Exposure) e INE (EPA).

 

Fuente: BBVA Research y Fedea a partir del índice OIT-NASK 2025 (Global Index of Occupational Exposure) e INE (EPA).

 

Autores

Rafael Doménech
Rafael Doménech Responsable de Análisis económico
BBVA Research
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Juan Ramón García
Juan Ramón García Economista principal para España y Portugal
BBVA Research
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