Buscador
Buscador
Ver menu principal
Compartir RRSS Cerrar RRSS

Publicada el viernes, 2 de octubre de 2026

España | El ahorro más allá del hogar típico

El ahorro de los hogares en España no depende solo de los ingresos. El hogar típico español ahorró el 19% de su renta en 2024, pero esta cifra oculta grandes diferencias entre hogares. Factores como el tamaño del hogar, el tipo de vivienda (alquiler o propiedad) y la zona de residencia son determinantes.

Puntos clave

  • Puntos clave:
  • La relación entre renta y ahorro es heterogénea: un aumento del 1% en la renta incrementa la tasa de ahorro en 0,63 p.p. en hogares de bajos ingresos, frente a 0,51 p.p. en los de altos ingresos.
  • El tamaño del hogar importa: un miembro adicional en la familia se asocia con una tasa de ahorro 12,5 puntos porcentuales menor, especialmente en los hogares con menor capacidad económica.
  • El lugar de residencia influye en el ahorro: Vivir en zonas de densidad poblacional intermedia o baja está asociado con una mayor capacidad de ahorro, sobre todo en los hogares con menos recursos.
  • Una vez controlados otros factores, las diferencias en el ahorro por edad son débiles y la relación con el desempleo no es estable a lo largo de la distribución de ahorro.

Ahorrar suele presentarse como una decisión individual: gastar menos hoy para disponer de más recursos mañana. Pero cuánto puede ahorrar un hogar no depende únicamente de su voluntad de reservar una parte de los ingresos a final de mes. La renta es decisiva, aunque también influyen la composición familiar, la vivienda y otras circunstancias que condicionan sus decisiones de consumo y ahorro.

 

En 2024 el hogar típico ahorró el 19% de su ingreso. Pero detrás de esa cifra conviven familias con situaciones económicas y capacidades de ahorro muy distintas. Esta es una de las ideas que se desprenden de ¿Quién ahorra en España?, un documento de trabajo de BBVA Research en el que analizamos cerca de 30.000 hogares con información de encuestas del INE. El objetivo es pasar de cifras agregadas de ahorro a entender por qué hogares distintos presentan también capacidades de ahorro diferentes.

 

Como cabría esperar, los ingresos desempeñan un papel central. Sin embargo, su relación con el ahorro es menos lineal de lo que parece. La capacidad de ahorro aumenta, en general, con la renta, pero no al mismo ritmo en todos sus niveles. En una de nuestras estimaciones, un aumento del 1% de la renta se asocia con un incremento de 0,63 puntos porcentuales en la tasa de ahorro de los hogares en los niveles bajos de renta, frente a 0,51 puntos en los niveles altos. Es decir, la relación entre renta y ahorro se modera a medida que aumentan los ingresos.

 

Sin embargo, la renta no cuenta toda la historia. El tamaño del hogar introduce una primera diferencia relevante. Manteniendo constantes los ingresos y otras características, un miembro adicional se asocia con una tasa de ahorro 12,5 puntos porcentuales menor entre los hogares situados en la parte baja de la distribución del ahorro. En la parte alta, la diferencia se reduce a algo más de cuatro puntos. Aunque compartir gastos puede generar economías de escala, las necesidades de consumo también aumentan con cada nuevo miembro, especialmente entre los hogares con menor capacidad de ahorro.

 

La vivienda introduce una segunda brecha. El régimen de tenencia sigue asociado con diferencias importantes en la capacidad de ahorro incluso cuando comparamos hogares semejantes en renta, tamaño y situación laboral. Además, estas diferencias son mayores entre quienes ahorran menos. No podemos concluir que alquilar, tener una hipoteca o ser propietario provoque por sí mismo una determinada tasa de ahorro: la vivienda es simultáneamente gasto, patrimonio y una decisión financiera de largo plazo. Pero sí observamos que hogares con ingresos similares pueden presentar patrones de ahorro distintos según su situación residencial.

 

También importa dónde se vive. Frente a los hogares de las zonas más densamente pobladas, residir en áreas de densidad intermedia o baja está asociado con una mayor capacidad de ahorro, y nuevamente las diferencias son más acusadas en la parte inferior de la distribución. Los costes de la vivienda y del consumo, los mercados laborales locales u otras características geográficas podrían contribuir a explicarlo, aunque nuestros datos no permiten identificar cuál de estos mecanismos predomina.

 

Adicionalmente, resulta revelador observar qué factores explican menos de lo que cabría esperar. Una vez consideradas conjuntamente la renta, la vivienda, el tamaño del hogar y la situación laboral, las diferencias por edad son relativamente débiles y poco sistemáticas. Tampoco encontramos una relación robusta entre desempleo y capacidad de ahorro a lo largo de todos los hogares cuando controlamos adecuadamente por la renta. Esto no significa que el desempleo sea irrelevante, sino que buena parte de su relación con el ahorro puede operar precisamente a través de la caída de los ingresos.

 

Estos resultados ayudan a entender por qué las cifras agregadas, aunque necesarias, ofrecen solo una parte de la fotografía. Entender el ahorro exige mirar no solamente cuánto ingresa un hogar, sino también qué circunstancias condicionan el uso de esos ingresos. La renta es fundamental, pero la composición familiar, la vivienda y el entorno también importan. El promedio, o incluso la mediana, ayudan a resumir la realidad, pero pueden ocultar diferencias muy importantes entre hogares. Para entender cómo ahorran realmente las familias españolas, necesitamos mirar bastante más allá de él.

 

Artículo de prensa. Publicado en Expansión el 30 de septiembre de 2026. 

Autores

Noelia Cámara
Noelia Cámara Economista principal de Sistemas financieros
BBVA Research
Más información
Sirenia Vázquez
Sirenia Vázquez Economista principal para España y Portugal
BBVA Research
Más información

Geografías

Temáticas

¿Te ha resultado útil la información?

También te podría interesar