Publicada el lunes, 13 de julio de 2026
España | La desigualdad limita el papel del ahorro ante nuevas turbulencias
Resumen
El ahorro de los hogares en España es elevado pero muy desigual. Mientras las rentas altas ahorran casi el 50%, los hogares precarios presentan tasas negativas. Esta disparidad limita la capacidad de las familias vulnerables para absorber perturbaciones económicas.
Puntos clave
- Puntos clave:
- En el primer trimestre de 2026, el ahorro de los hogares alcanzó el 11,3% de la renta bruta disponible, por encima del promedio histórico de los últimos 25 años (9,7%).
- En 2022, mientras la renta bruta disponible caía un 1,2% en términos reales, el gasto de los hogares aumentó casi un 5%, financiado por una reducción de la tasa de ahorro al 9,2%.
- Ante caídas de renta, la tasa de ahorro de los hogares del decil de ingresos más bajo se reduciría entre dos y tres veces más que la de las familias del decil más alto.
- De producirse casos similares, sería necesaria una intervención con ayudas focalizadas en hogares de bajos ingresos, con el sustentador principal en paro y sin acceso a vivienda protegida.
El nivel de ahorro puede ser clave para proteger a los hogares en caso de aumentos en el precio de la energía como en el escenario que estamos viviendo. Por ejemplo, en el anterior episodio inflacionario, las familias decidieron mantener el consumo mientras su poder adquisitivo se deterioraba. Así, cuando la renta bruta disponible caía un 1,2% en términos reales en 2022, el gasto de los hogares aumentaba casi un 5%. La manera en la que financiaron esto fue a través de una disminución de la tasa de ahorro, que se situó en el 9,2% de la renta disponible ese año, frente al 14,5% de 2021 o al 12,1% que promedió en el período 2022-2025 (ver Gráfico 1).
Reducir el ahorro en un contexto de incertidumbre puede tener sentido cuando los hogares perciben que la perturbación es temporal y buscan suavizar el consumo. Esto permite una evolución del gasto menos volátil y evita ajustes drásticos que las familias valoran negativamente. En adelante, en un entorno marcado por el encarecimiento de los combustibles, cabe preguntarse sobre la capacidad del ahorro de las familias para absorber perturbaciones.
Por un lado, la tasa de ahorro continúa en niveles históricamente elevados, aunque el espacio para reducirla es menor que en 2022. En el primer trimestre de 2026, el ahorro de los hogares alcanzó el 11,3% de la renta bruta disponible, por encima del promedio histórico de los últimos 25 años (9,7%). Si durante los próximos trimestres observáramos un aumento de la inflación similar al registrado en 2022, mantener la senda de crecimiento del consumo privado requeriría llevar la tasa de ahorro a niveles alrededor del 7% de la renta bruta disponible, similares a los vistos en algunos años durante la pasada década. Por lo tanto, esto sugiere que, en términos agregados, si bien existe cierto margen para absorber un shock adverso, este espacio de maniobra es menor que en 2022.
Sin embargo, estos excedentes son distintos por nivel de renta. En particular, de acuerdo con estimaciones de BBVA Research a partir de la Encuesta de Presupuestos Familiares de 2024, los hogares en el decil con mayores ingresos llegan a ahorrar casi el 50% de su renta disponible, mientras que aquellas familias en una situación más precaria muestran tasas de ahorro que incluso llegan a ser negativas (ver Gráfico 2). Por lo tanto, la capacidad de recurrir al ahorro aumenta claramente con el nivel de renta, mientras que la vulnerabilidad se concentra en los hogares de menores ingresos.
Además, los hogares con menos recursos tienen una mayor propensión a reducir su tasa de ahorro ante caídas en el ingreso (controlando por otras características). Por ejemplo, ante descensos similares en la renta, la tasa de ahorro de los hogares en el decil de ingreso más bajo caería entre dos y tres veces más que en las familias en el decil de mayor ingreso.
Otras características relevantes de los hogares que ayuden a evaluar dónde hay margen para que la tasa de ahorro actúe como escudo son la situación laboral de la persona sustentadora principal del hogar, el régimen de tenencia de la vivienda y el tamaño familiar. Todo lo demás constante, estar en una situación de desempleo es particularmente negativo para la tasa de ahorro de los hogares en el decil más bajo de ingreso y menos para aquellas en el más alto. Vivir en alquiler pagando precios de mercado, reduce la capacidad de ahorro en los deciles más bajos de ingreso, mientras que el acceso a una vivienda protegida la incrementa de manera generalizada. Por último, los hogares con más miembros disponen, en general, de menor margen de ahorro.
¿Cuáles son las implicaciones para la política económica? Ante eventuales perturbaciones, como las que hemos vivido en los últimos años, que elevaran la inflación, una parte de la población estaría preparada para usar el ahorro como mecanismo para mantener su nivel de consumo. Sin embargo, para el resto, sería necesario intervenir focalizando las ayudas en los hogares de ingresos bajos, con la persona sustentadora principal en paro, con un número relativamente elevado de miembros en el hogar y sin acceso a una vivienda protegida.
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GRÁFICO 1. TASA DE AHORRO (% DE LA RENTA BRUTA DISPONIBLE) |
GRÁFICO 2. ESPAÑA: TASA DE AHORRO* DE LOS HOGARES POR DECIL DE RENTA REPORTADO (PORCENTAJE DEL INGRESO NETO, 2023 Y 2024) |
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Fuente: BBVA Research |
* La tasa de ahorro se define como la diferencia entre el ingreso neto del hogar y su gasto de consumo, expresada como proporción de los ingresos netos. Los ingresos netos y los gastos incluyen todas las fuentes del hogar, monetarias y no monetarias. Intervalos de confianza al 95%. |
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